¿Qué es un archivo RAW?
RAW — negativo digital
¿Qué es?
Un archivo RAW no es realmente una imagen: es la lectura en bruto del sensor, antes de cualquier procesado. Sin balance de blancos aplicado, sin contraste, sin nitidez añadida, sin compresión con pérdida.
Es el equivalente digital del negativo analógico: un punto de partida, rico en información, que necesita ser revelado. De hecho, un RAW se muestra apagado y plano hasta que se trabaja sobre él; es normal, y es precisamente el objetivo.
Historia y origen
El RAW aparece con las primeras réflex digitales profesionales, a finales de los años 1990, cuando los fotógrafos empezaron a exigir acceso a los datos en bruto en lugar de los JPEG ya procesados por la cámara.
Cada fabricante creó el suyo propio: CR2 en Canon, NEF en Nikon, ARW en Sony, de ahí que no exista un estándar único. Adobe propuso el DNG como formato universal, aunque nunca llegó a imponerse del todo.
Por qué es práctico
Un margen de edición incomparable: 12 o 14 bits por canal en lugar de 8, lo que permite recuperar un cielo quemado o una sombra cerrada allí donde un JPEG ya no ofrece información alguna.
El balance de blancos se puede corregir a posteriori, sin ninguna pérdida de calidad, algo imposible con un JPEG.
Límites y defectos
Archivos de gran tamaño: entre 20 y 50 MB por foto, frente a los 5 MB de un JPEG.
No permite compartirse directamente: un RAW debe revelarse y exportarse. Y al depender su formato del fabricante, se necesita un software actualizado para leer los archivos de una cámara reciente.
Consejos de uso
Dispare en RAW siempre que la luz sea complicada o la foto sea importante. Revele la imagen y después expórtela a JPEG para compartirla, o a TIFF para impresión profesional.
Conserve siempre sus RAW originales: son sus negativos. Un JPEG exportado nunca permitirá volver atrás.
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